PROYECTO GUARDIAM
Por un uso responsable de las TRICs en la población infantil y adolescente.
El uso generalizado de las Tecnologías de las Relaciones, de la Información y la Comunicación (TRIC) ha cobrado especial protagonismo en nuestra sociedad.
Su uso indebido presenta ciertos riesgos y consecuencias, pudiendo generar dependencia, desinformación y condicionar el desarrollo vital de las personas.
La protección de la infancia, y en general de las personas menores de edad, es una obligación prioritaria de los poderes públicos, reconocida en el artículo 39 de la Constitución Española.
Así lo recogen diversos tratados internacionales, entre los que destaca la Convención sobre los Derechos del Niño, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989 y ratificada por España en 1990.
Recientemente la Ley Orgánica 8/2021, de 4 de junio, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia, LOPIVI, establece los principios rectores para combatir la violencia sobre la infancia y la adolescencia desde una aproximación integral, en una respuesta extensa a la naturaleza multidimensional de sus factores de riesgo y consecuencias.
Esta dedica todo el CAPÍTULO VIII bajo el título "De las nuevas tecnologías" , al uso seguro y responsable de Internet, declarando: “Las administraciones públicas desarrollarán campañas de educación, sensibilización y difusión dirigidas a los niños, niñas y adolescentes, familias, educadores y otros profesionales que trabajen habitualmente con personas menores de edad sobre el uso seguro y responsable de Internet y las tecnologías de la información y la comunicación, así como sobre los riesgos derivados de un uso inadecuado que puedan generar fenómenos de violencia sexual contra los niños, niñas y adolescentes como el ciberbullying, el grooming, la ciberviolencia de género o el sexting, así como el acceso y consumo de pornografía entre la población menor de edad. “ (art. 45)
En este contexto, cabe señalar también la adicción a las nuevas tecnologías, también conocida como "tecnofilia". Hoy en día es frecuente recurrir al uso desmesurado de Internet, videojuegos y/o dispositivos electrónicos como móviles y ordenadores. Los niños, niñas y adolescentes son las personas más vulnerables ante esta realidad, aquellos con mayor potencial para desarrollar esta adicción. Las redes sociales y las plataformas online son el escenario perfecto para crear una identidad falsa en el mundo virtual, favoreciendo la disociación entre lo que nos gustaría y la realidad. De la misma forma que la timidez, impulsividad, la baja autoestima o buscar nuevas experiencias y no saber afrontar las circunstancias desfavorables cotidianas nos pueden impulsar a esta dependencia tecnológica.
Diferentes estudios han abordado los efectos de las pantallas en la adolescencia, relacionando las tendencias adictivas a comportamientos e ideas suicidas, así como peores condiciones de salud mental. Al parecer, uno de cada diez adolescentes, presenta un uso problemático de redes sociales, juegos y tecnologías de la comunicación.
Por último, no se puede negar el impacto que tiene sobre las conductas sexuales, así como sobre las relaciones de género, la “nueva pornografía” distribuida por internet.
El consumo de pornografía a través de las TIC y su influencia en las relaciones sociales y sexuales entre jóvenes y adolescentes es inequívoca. Influye en la práctica de conductas sexuales de riesgo y/o violentas por parte de los jóvenes, así como en la construcción e interiorización de los distintos roles de género.
El uso abusivo de las TICs propicia una información sin control parental ni de educadores en general, que lleva al aislamiento, a desvirtuar la realidad y con incidencia en las relaciones sexuales de jóvenes y adolescentes. Así como el repunte de visionado de pornografía en adolescentes a través de redes sociales, series, películas,.....que pueden desembocar en violencia sexual de género.
Ante esta realidad y sus múltiples vectores, el Área de Cohesión Social e Igualdad de la Diputación Provincial de Sevilla, ha impulsado este proyecto innovador, transversal y multidisciplinar para abordar de forma integral el uso de las TRICs en la población infantil y adolescente.
Se trata de un proyecto de información, sensibilización e intervención con menores y familias, con perspectiva de género, para la prevención de adicciones sin sustancia y por la protección a la infancia y a la adolescencia.
Nos planteamos abordarlo desde varios prismas:
• Las Adicciones sin sustancias
• Infancia y Menores ante el abuso de las TRIC: familias y educadores
• Relaciones Sociales y Sexualidad con perspectiva de género: Igualdad
No se pretende demonizar las TRICs, ni fomentar su prohibición. Debemos trabajar en su conocimiento y en el buen uso de las mismas. Las tecnologías han revolucionado la forma de relacionarse, de informarse y de comunicarse, han llegado para quedarse.
Estamos en una nueva era que esta impactando en nuestra vida diaria y en las relaciones sociales personales (Big Data, Metaverso, IA). Debemos perseguir que la población sea consciente de que es un instrumento útil, siempre que sea bien utilizado.
GUARDIAM es un proyecto de innovación pública y buena gobernanza.
Innovador porque somos conscientes de que abordamos un fenómeno actual y complejo. Los avances tecnológicos y la transformación social que esta suponiendo, su utilidad incontestable en la investigación, en la formación bien entendida, etc..., pero también en el impacto negativo o perjudicial que su abuso y descontrol puede tener en nuestra sociedad.
GUARDIAM aporta valor a la gestión pública de nuestras competencias como Área Social y de Igualdad, a nuestro trabajo en la prevención de las Adicciones, en el tratamiento y protección a la Familia y la Infancia, y por supuesto, en las relaciones en Igualdad entre mujeres y hombres, tratando de combatir problemas reales como son la dependencia sin sustancias, la pornografía, las agresiones sexuales, el aislamiento social o el bulling.
El proyecto fomenta la participación de entidades sociales, profesionales técnicos, universidades y familias (Foro Profesional de la Infancia, ONGs, Universidad de Sevilla, Fundación FAD Juventud de Andalucía, Ámbito Sanitarios,etc…), en cumplimiento de las Leyes que obligan a los poderes públicos a abordar la protección a la Infancia y el impacto de las tecnologías en su desarrollo.
En definitiva, se trata de un proyecto real, con acciones concretas y la ilusión de iniciar un camino que entendemos ha de redundar en el bienestar y la calidad de vida de nuestra sociedad.